Preparando sorpresa… sólo para mujeres
He estado alejada de este espacio porque varios proyectos han requerido mi atención.
No es fácil manejar los diferentes roles de la vida, en especial si eres mujer. Pareciera que necesitamos las habilidades de un malabarista para poder estar pendiente de las personas que amamos, de nuestro trabajo o empleo, de la situación económica y política, de las novedades en nuestras áreas de interés y, al igual que aquí, de no dejar de último (y sólo si queda tiempo) el espacio para nuestro crecimiento personal y la atención a la salud y el descanso.
Pensando en mí y en otras mujeres de quienes he escuchado la misma preocupación, he estado pensando (casi un año) en ofrecer un espacio para que las mujeres puedan explorar sus valores y creencias acerca de sí misma y de los roles que desempeñan (hija, madre, empleada, jefe, amiga, pareja) a fin de buscar el equilibrio y obtener herramientas para ampliar el poder personal.
Como nada es casual, esa activación de la energía me ha puesto en las manos (como por arte de magia) algunos libros que fundamentan en gran parte lo que quiero hacer. Así es como encontré “Godesses in Everywoman” de Jean S. Bolen, un fabuloso libro acerca de los arquetipos femeninos que describe (usando la metáfora de las diosas griegas) ese impulso por enfocarnos en un área determinada dependiendo del momento de nuestra vida.
Otro material que ha sido importante en el desarrollo de mi idea es “El camino de la autodependencia” de Jorge Bucay, que está dirigido a hombres y mujeres pero que maneja muy bien ese dilema en que algunas de nosotras caemos, a veces, con la idea de ser “independientes”.
Y por último, mi cuñada me prestó un libro que compró hace años y que aún no ha leído. Estoy asombrada de cuan conectado está con mi idea. Se trata de “Cuida de ti misma como cuidas de los demás” de Alice D. Domar.
Así que el Universo ha estado co-inspirando el desarrollo de este proyecto, incluso atrayendo a otras amigas a trabajar en él.
Ya falta poco para que les cuente de que va y como podrán aprovechar esta oportunidad de reconectarse con el poder de lo femenino.
¿De dónde vendrá esa idea de pedirle al Año Nuevo que nos dé una Vida Nueva? Y, aún más, ¿para qué queremos una vida nueva cada año?
un parque frente a mi casa y es visitado por al menos 10 especies diferentes de pájaros. Bajo ese árbol crece la grama y hay un seto formado por arbustos de cayena y de otra planta cuyo nombre no sé. A un lado hay varias palmeras y otros arbolitos que no sé que son. De vez en cuando, una o dos ardillas se acercan por allí. He visto a los niños atrapar saltamontes, perseguir mariposas y quejarse por las picadas de zancudos. No he revisado bajo la tierra pero seguro hay lombrices y otros seres ocultos. Tampoco me alcanza la vista para percibir lo microscópico que debe ser abundante.
Comparto este poema como una reflexión. 
Ya en la escuela primaria yo había decidido que quería estudiar biología. Me gustaban los animales y me fascinaba todo ese misterio que encerraba algo pequeño y complejo como la célula.
La creencia de que todo y todos tenemos una conexión invisible, esperando a la vuelta de la esquina el momento preciso para presentarse, surge de muchas situaciones que he vivido producto de una suerte de acontecimientos o de contactos personales que podrían considerarse “coincidencias”.